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5 cosas que estás haciendo con tu brasier que te deforman la figura


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Usar la talla de brasier correcta es muy importante. De lo contrario podemos toparnos con que, lejos de favorecer nuestra figura, provoca que se vea un poco deforme y la estética no sea nada atractiva.


Aunque las tiendas y los catálogos ofrecen la 34B como la talla estándar, no a todas las mujeres les corresponde esta medida. Si no estás muy segura de cuál es tu talla o no sabes cómo calcularla, aquí te decimos cómo hacerlo. Recuerda que no usar el brasier correcto puede provocar los siguientes problemas en tu figura o en tu salud.

#1 Gorditos en la espalda

Este es uno de los problemas más comunes. No importa si estás en tu peso ideal o tienes unos kilitos de más, si usas un brasier muy apretado aparecerán los indeseables ‘rollitos’ de piel en tu espalda.

#2 Descamación de la piel

Puede sonar un poco drástico, pero es real. Los tirantes muy justos pueden causar irritación y descamación en los hombros. Esto, además de ser poco atractivo, representa un problema de salud para la piel.

#3 Postura

Quizá no te hayas dado cuenta, pero un sostén que no corresponde a tu talla puede ocasionar una mala postura. Esto se da principalmente si pasas muchas horas sentada, pues a lo largo del día tu espalda se irá encorvando sin que te des cuenta. Si el elástico del brasier está demasiado apretado, tu cuerpo buscará aliviar la presión con una postura más curveada.

Además, debes saber que te quede grande también puede acarrear problemas en tu postura. En este caso, el cuerpo trata de adaptarse a algo que en realidad no se amolda a su figura (sobre todo en el área de los hombros y los omóplatos), por lo que adquiere posiciones ‘extrañas’ para no percibir la prenda como algo extraño.

#4 Problemas de circulación

Puede ser que estés usando una talla de brasier adecuada, pero que la medida de la copa no sea la correcta. Si la copa es muy pequeña para el tamaño de tus senos, puede causar problemas de circulación en la zona. A su vez, esto se traduce en dolor, molestias en general y la aparición de quistes en los tejidos.

Aunado a esto, una copa demasiado apretada hará que tus senos luzcan extraños, pues no quedarán completamente dentro de ella y parecerá que están divididos en dos partes (como un durazno). Esto será aún más notorio si tu blusa es muy pegada.

#5 Flacidez prematura

Si tu sostén está muy apretado, especialmente en el área de las varillas, existe la probabilidad de que ocasione daño en los ligamentos mamarios y la flacidez aparezca a una edad muy temprana.

Además de no usar un brasier muy apretado, conoce aquí cuáles los hábitos que debes evitar para que tus senos no pierdan firmeza.

Elegir el sujetador correcto.

Seguro que, a pesar de tener un buen fondo de armario de lencería, tenéis la costumbre de utilizar siempre ese par de sujetadores que son vuestros favoritos, con los que os sentís más cómodas, porque no sabéis con certeza cómo elegir talla de sujetador para que os siente como un guante.


Sean o no los más bonitos, ese par de sujetadores son con los que preferimos pasar nuestro día a día, porque nos sientan bien y no estamos esperando impacientes llegar a casa para devolverlos al cajón, ese bendito momento de liberación al final del día…  Eso nos pasa porque no siempre elegimos la talla más adecuada a nuestro busto. Pero, ¿cómo hacerlo?

Diferencia entre talla y copa
La talla de sujetador se define por una letra y un número. La letra se refiere a la medida de la copa o volumen del pecho, mientras que el número se refiere a la talla o medida del contorno del torso.

Cómo elegir talla de sujetador
Si notas que el pecho sobresale mucho del suje, que te aprieta a parte del cierre o que te sobra copa, es que estás usando la talla equivocada. Para conocer la talla perfecta para ti, además de probarte varios modelos in situ, puedes calcularla según tus medidas.

Para elegir talla de sujetador, debes tomar dos medidas. Primero, el contorno de tus pechos por encima de los pezones, sin apretar. Obtendrás la medida de tu copa. Si tu contorno mide 80 cm tendrás una copa A; si mide 85, una B; 90, una C; 95, una D y 100 una E.

La segunda medida es el contorno por debajo de tu pecho. A la medida que obtengas, debes sumarle 15. Por ejemplo, si te sale 75cm, le sumas 15, lo que te da un total de 90. Eso te indicará tu talla. Estas serían tu talla y copa ideales, independientemente del modelo de sujetador que elijas.


Consecuencias positivas de una buena elección
  • Mejora la postura corporal. Al ajustar correctamente el sujetador, se agarra a las dorsales, provocando que nos pongamos rectas.
  • Reparte mejor el peso del pecho en nuestra espalda. Deriva el peso del pecho directamente a las dorsales, no a las cervicales -zona donde recae el peso de un pecho mal sujeto-.
  • Aumenta la salud del pecho a largo plazo, al inmovilizarlo.
  • Reduce el dolor de espalda y de hombros. Al encontrarse todo el pecho debidamente sujeto, la espalda está preparada para aguantar el peso y los hombros ya no se ven machacados por los tirantes.

Consecuencias negativas de no acertar
  • Se clavan los aros, porque no tienen la amplitud deseada, provocando dolor e incomodidad innecesariamente. Además, no suelen quedarse inmóviles.
  • No sujeta. No tiene el contorno que necesitamos para que agarre en las dorsales y la copa no abarca toda la mama.
  • Tira hacia delante. Si no sujetamos el pecho, éste tira de nosotras de forma natural hacia delante y hacia abajo, provocando que tengamos una mala postura y daños en la espalda.
  • Molesta en las cervicales. Al no agarrar las dorsales, el peso del pecho recae por completo en los tirantes del sujetador, que se clavan en los hombros, provocando hendiduras en la piel y el tejido adiposo. Además, tira de nuestro cuerpo hacia delante y perjudica la parte alta de la espalda.



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Cosas que pasan si no lavas tu brasier

¿Con qué frecuencia lavas tu brasier?

¿Dos, tres o cuatro veces a la semana? Si eres de las que lo usan más de dos días seguidos, ten por seguro que las bacterias, hongos y mal olor los traes contigo todo el día. Descubre las cosas que pasan si no lavas tu brasier y empieza a cambiar este mal hábito


Las prendas que están más apegadas a nuestro cuerpo son las que requieren de una mayor limpieza y el brasier es una de ellas.  Un estudio del American Cleaning Institute revela que cuando una mujer no cambia esta prenda íntima puede tener irritación en la piel, infecciones y menos soporte.

Los expertos de esta institución explican las cosas que pasan si no lavas tu brasier, así que a partir de ahora evita hacerlo y no pongas en riesgo tu salud.

Infecciones en la piel

El contacto constante con la mugre y bacterias acumuladas puede provocarte hongos en la piel, además dejar las bacterias en tu ropa que pueden causarte comezón.

Acné en pechos y espalda

Las bacterias acumuladas, la grasa y el sudor, generan aparición de granos, puntos negros y espinillas.

Mal olor en toda la ropa

No importa si tu ropa está recién lavada, si tu brasier está sucio, el mal olor se esparcirá en todas tus prendas.

Menos soporte para tus pechos

Al no lavar el brasier,  perderá elasticidad y soporte, por lo que hará ver tus pechos caídos.

Molestia en las axilas

La suciedad acumulada también puede llegar a tus axilas y crear mucha incomodidad, pues esa parte de tu piel es muy sensible por las depiladas y el poco contacto con el sol.

Pezones  irritados

La ropa interior sudada junto a la piel seca roza la piel y si es la de los pezones, tienes que tener más cuidado. Si notas algún cambio en su coloración, acude con un médico para que los valore.

Evita exponerte con estas cosas que pasan si no lavas tu brasier. Recuerda que así como es importante mantener una buena higiene corporal también lo es la limpieza de tus prendas.

Lencería que Favorece tu Figura: Guía Completa para Cada Tipo de Cuerpo




La lencería es una forma maravillosa de celebrar y realzar la belleza natural de cada mujer. Sin embargo, encontrar las piezas adecuadas puede marcar una gran diferencia en cómo te sientes y te ves. Aquí te presentamos una guía para elegir la lencería perfecta según tu tipo de cuerpo:


1. Triángulo (Caderas Anchas, Hombros Estrechos):


Objetivo: Equilibrar la figura, resaltando la parte superior.

Recomendaciones:

Sujetadores con detalles llamativos: Encaje, pedrería o estampados en la parte superior.

Sujetadores push-up o balconette para añadir volumen.

Bragas de corte clásico o de talle bajo para no añadir volumen extra a las caderas.

Bodies con detalles en la parte superior.


2. Triángulo Invertido (Hombros Anchos, Caderas Estrechas):


Objetivo: Suavizar la anchura de los hombros y equilibrar con la parte inferior.

Recomendaciones:

Sujetadores de copa completa o reductores para un buen soporte.

Bragas de talle alto o tipo culotte para añadir volumen a las caderas.

Bodies o corsés que estilicen la figura.

Sujetadores con escotes profundos en "V".

3. Rectángulo (Poca Diferencia Entre Hombros, Cintura y Caderas):


Objetivo: Crear la ilusión de curvas y definir la cintura.

Recomendaciones:

Sujetadores con relleno o push-up para añadir volumen.

Bragas con detalles como lazos, volantes o estampados para crear curvas.

Corsés o cinturillas para definir la cintura.

Babydolls o conjuntos con detalles en la cintura.

Bragas tipo boxer, o de talle medio alto, para dar forma al cuerpo.

4. Atlético (Figura Tonificada, Curvas Sutiles):


Objetivo: Realzar la figura atlética y añadir feminidad.

Recomendaciones:

Conjuntos de lencería de encaje o seda para suavizar la figura.

Bodies o monos de encaje para realzar las curvas.

Bragas brasileñas o tangas para resaltar la figura tonificada.

Cualquier estilo, siempre y cuando haga sentir a la persona comoda.

5. Curvy (Curvas Marcadas, Busto y Caderas Proporcionales):


Objetivo: Realzar las curvas naturales y proporcionar soporte.

Recomendaciones:

Sujetadores con buen soporte y copas completas.

Bragas de talle alto o fajas para estilizar la figura.

Conjuntos de lencería de encaje o satén para realzar la sensualidad.

Bodies o corsés que moldeen la figura.

Lencería Retro de talle alto.

Consejos Adicionales:


La comodidad es clave: Elige lencería que te haga sentir cómoda y segura.

Experimenta: No tengas miedo de probar diferentes estilos y colores para descubrir qué te favorece más.

Considera la ocasión: Elige lencería adecuada para cada ocasión, desde el uso diario hasta momentos especiales.

La confianza es lo más importante: Sin importar tu tipo de cuerpo, la lencería que te haga sentir más segura y bella, será la mejor elección.